La relevancia de la obra de las palabras de Dios.

25.11.2019

La salvación  |   Capítulo  Debes conocer las verdades de la obra de Dios de los últimos días


Las palabras relevantes de Dios:

En la Era del Reino, Dios usa la palabra para iniciar una nueva era, para cambiar el método de Su obra y para realizar la obra de la era entera. Este es el principio por el cual Dios obra en la Era de la Palabra. Él se hizo carne para hablar desde diferentes perspectivas, permitiendo que el hombre pueda en verdad ver a Dios -quien es la Palabra manifestada en la carne-, Su sabiduría y Su maravilla. Este tipo de obra se realiza para lograr mejor los objetivos de conquistar al hombre, perfeccionar al hombre y eliminar al hombre. Este es el verdadero significado del uso de la palabra para obrar en la Era de la Palabra. A través de la palabra, el hombre llega a conocer la obra de Dios, el carácter de Dios, la esencia del hombre y aquello a lo que el hombre debe entrar. A través de la palabra, la obra que Dios quiere realizar en la Era de la Palabra fructifica en su totalidad. A través de la palabra, el hombre es revelado, eliminado y probado. El hombre ha visto la palabra, ha oído la palabra y ha tomado conciencia de la existencia de la palabra. Como resultado, cree en la existencia de Dios, en la omnipotencia y la sabiduría de Dios, así como en el amor de Dios por el hombre y Su deseo de salvarlo. Aunque la palabra "palabra" es simple y ordinaria, la palabra procedente de la boca del Dios encarnado sacude todo el universo; transforma el corazón, las nociones y el antiguo carácter del hombre, y la apariencia que el mundo entero solía tener. A través de las eras, sólo el Dios de la actualidad obra de esta manera, y sólo Él habla así y viene a salvar al hombre de ese modo. A partir de este momento, el hombre vive bajo la guía de la palabra, pastoreado y provisto por la palabra. La humanidad entera ha llegado a vivir en el mundo de la palabra, dentro de las maldiciones y bendiciones de la palabra de Dios, y aún más seres humanos han llegado a vivir bajo el juicio y el castigo de la palabra. Estas palabras y esta obra son todas en aras de la salvación del hombre, en aras del cumplimiento de la voluntad de Dios, y en aras del cambio del aspecto original del mundo de la antigua creación. Dios creó el mundo con la palabra, guía a los hombres de todo el universo con la palabra, y, una vez más, los conquista y los salva con la palabra. Al final, Él utilizará la palabra para llevar a la totalidad del mundo antiguo a su fin. Sólo entonces el plan de gestión está totalmente completo. A lo largo de la Era del Reino, Dios usa la palabra para llevar a cabo Su obra y lograr los resultados de la misma; no realiza maravillas ni hace milagros; simplemente lleva a cabo Su obra a través de la palabra. A causa de la palabra, el hombre es nutrido y provisto; a causa de la palabra, el hombre adquiere el conocimiento y la experiencia verdadera. En la Era de la Palabra el hombre verdaderamente ha recibido bendiciones excepcionales. El hombre no sufre ningún dolor físico y simplemente disfruta de la abundante provisión de la palabra de Dios; sin necesidad de que busque o viaje, en medio de su comodidad, ve la aparición de Dios, lo escucha hablar con Su propia boca, recibe Su provisión y lo ve personalmente realizando Su obra. En épocas pasadas, los hombres no podían disfrutar de tales cosas, y estas son bendiciones que nunca podían recibir.

Extracto de 'La Era del Reino es la Era de la Palabra' en "La Palabra manifestada en carne"

En esa época, Jesús llevó a cabo mucha obra incomprensible para Sus discípulos, y dijo muchas cosas que las personas no entendieron. Esto se debe a que, en aquel momento, Él no dio explicaciones. Por tanto, varios años después de que partiera, Mateo creó Su genealogía, y otros también hicieron mucha obra que pertenecía a la voluntad del hombre. Jesús no vino a perfeccionar y ganar al hombre, sino a realizar una etapa de la obra: traer el evangelio del reino de los cielos y completar la obra de la crucifixión; y así, una vez crucificado Jesús, Su obra llegó a un final completo. Pero en la etapa presente -la obra de conquista- deben pronunciarse más palabras, debe realizarse más obra, y debe haber muchos procesos. Deben revelarse, asimismo, los misterios de la obra de Jesús y Jehová, de forma que todas las personas puedan tener entendimiento y claridad en su creencia, porque esta es la obra de los últimos días, y estos son el final de la obra de Dios, el momento de la conclusión de la misma. Esta etapa de la obra esclarecerá para ti la ley de Jehová y la redención de Jesús, y es principalmente así para que puedas entender toda la obra del plan de gestión de Dios de seis mil años, recibir todo el sentido y la esencia del mismo y entender el propósito de toda la obra realizada por Jesús y las palabras que Él habló, e incluso tu creencia ciega en la Biblia y tu adoración de esta. Te permitirá percibir todo esto. Llegarás a entender tanto la obra hecha por Jesús, como la obra de Dios hoy; entenderás y verás toda la verdad, la vida y el camino. En esa etapa de la obra realizada por Jesús, ¿por qué partió Él sin concluir la obra de Dios? Porque la etapa de Su obra no era la de conclusión. Cuando fue clavado en la cruz, Sus palabras también llegaron a su fin; después de Su crucifixión, Su obra terminó completamente. La etapa presente es diferente: sólo después de que las palabras se hablen hasta el final y toda la obra de Dios se concluya habrá terminado Su obra. Durante la etapa de la obra de Jesús, quedaron muchas palabras sin decir o no se articularon del todo. Pero a Jesús no le preocupaba lo que dijo o no dijo, porque Su ministerio no era de palabras y, por tanto, partió después de ser clavado en la cruz. Esa etapa de la obra se produjo principalmente por causa de la crucifixión, y es distinta a la etapa actual. Esta fase de la obra es principalmente para completar, limpiar y llevarla toda a una conclusión. Si las palabras no se pronuncian hasta su final mismo, no habrá forma de concluir esta obra, porque en esta etapa de la misma toda obra se lleva a un final y se cumple usando palabras. En ese momento, Jesús realizó mucha obra incomprensible para el hombre. Partió en silencio, y hoy sigue habiendo muchos que no entienden Sus palabras, cuyo entendimiento es erróneo pero ellos siguen creyendo estar en lo correcto, y no saben que están equivocados. Al final, esta etapa presente traerá la obra de Dios a un final completo, y proveerá su conclusión. Todos llegarán a entender y conocer el plan divino de gestión. Los conceptos que el hombre tiene en su interior, sus propósitos, su entendimiento erróneo, sus conceptos sobre la obra de Jehová y Jesús, sus opiniones sobre los gentiles y sus demás desviaciones y errores serán corregidos. Y el hombre entenderá todas las sendas correctas de la vida, toda la obra hecha por Dios y toda la verdad. Cuando eso ocurra, esta etapa de la obra llegará a su fin.

Extracto de 'La visión de la obra de Dios (2)' en "La Palabra manifestada en carne"

En esta etapa final de la obra, los resultados se obtienen a través de la palabra. A través de la palabra, el hombre llega a entender muchos misterios y la obra de Dios a lo largo de generaciones pasadas; el Espíritu Santo esclarece al hombre; este llega a entender los misterios nunca antes desvelados por las generaciones pasadas, así como la obra de los profetas y apóstoles de tiempos pasados, y los principios por los que obraron; el hombre también llega a conocer el carácter de Dios mismo, así como la rebeldía y la resistencia del hombre, y llega a conocer su propia esencia. A través de estos pasos de la obra y todas las palabras habladas, el hombre llega a conocer la obra del Espíritu, de la carne encarnada de Dios, y además, todo Su carácter. Tu conocimiento de la obra de gestión de Dios durante seis mil años también lo obtuviste a través de la palabra. ¿No conseguiste también tu conocimiento de tus antiguas nociones y el éxito al dejarlas de lado a través de la palabra? En la etapa anterior, Jesús obró señales y milagros, pero no es así en esta. ¿No obtuviste también a través de la palabra tu entendimiento de por qué no lo hace? Por tanto, las palabras habladas en esta etapa sobrepasan la obra realizada por los apóstoles y los profetas de generaciones pasadas. Ni siquiera las profecías hechas por los profetas podrían haber conseguido tales resultados.

Extracto de 'El misterio de la encarnación (4)' en "La Palabra manifestada en carne"

Durante los últimos días Dios ha venido principalmente con el fin de hablar Sus palabras. Él habla desde la perspectiva del Espíritu, del hombre, y de la tercera persona; habla de diferentes formas, usando una forma para un período de tiempo, y usa las formas de hablar para cambiar los conceptos del hombre y eliminar la imagen del Dios vago del corazón del hombre. Esta es la principal obra realizada por Dios. Como el hombre cree que Dios ha venido a sanar a los enfermos, a echar fuera demonios, a llevar a cabo milagros, y a concederle bendiciones materiales, Él lleva a cabo esta etapa de la obra -la obra de castigo y juicio- con el fin de eliminar esas cosas de los conceptos del hombre, de forma que este pueda conocer la realidad y la normalidad de Dios, y que la imagen de Jesús pueda eliminarse de su corazón y sustituirse por una nueva imagen de Dios. Tan pronto como la imagen de Dios en el hombre se haga vieja, pasa a ser un ídolo. Cuando Jesús vino y llevó a cabo esa etapa de la obra, no representó la totalidad de Dios. Llevó a cabo algunas señales y maravillas, habló algunas palabras, fue finalmente crucificado, y representó una parte de Dios. No podía representar todo lo que es de Dios, sino que lo representó realizando una parte de Su obra. Eso se debe a que Dios es muy grande, maravilloso e insondable, y sólo realiza una parte de Su obra en cada era. La obra llevada a cabo por Dios durante esta era es principalmente la provisión de las palabras para la vida del hombre, la revelación de la esencia de la naturaleza del hombre y el carácter corrupto de este, la eliminación de los conceptos religiosos, del pensamiento feudal, del pensamiento obsoleto, así como del conocimiento y la cultura del hombre. Todo esto debe ponerse en evidencia y purificarse por medio de las palabras de Dios. En los últimos días, Él usa palabras, y no señales y maravillas, para perfeccionar al hombre. Usa Sus palabras para descubrir, juzgar, castigar y perfeccionar al hombre, de forma que en las mismas este llegue a ver la sabiduría y la belleza de Dios, y a entender Su carácter, y así, a través de las palabras de Dios, el hombre vea Sus hechos.

Extracto de 'Conocer la obra de Dios hoy' en "La Palabra manifestada en carne"

En los últimos días, Dios usa, principalmente, la palabra para perfeccionar al hombre. No usa señales y prodigios para oprimir o convencer al hombre. Esto no puede manifestar con claridad el poder de Dios. Si Él sólo mostrara señales y prodigios, sería imposible dejar clara Su realidad y, por tanto, sería imposible perfeccionar al hombre. Dios no hace al hombre perfecto con señales y prodigios, sino que usa la palabra para regarlo y pastorearlo; después de esto se logra la completa obediencia del ser humano y su conocimiento de Dios. Este es el objetivo de la obra que Él hace y de las palabras que Él pronuncia. Dios no usa el método de la demostración de señales y prodigios para perfeccionar al hombre, sino que usa palabras y muchos métodos diferentes en Su obra para tal menester. Ya sea el refinamiento, el trato, la poda o la provisión de palabras, Dios habla desde muchas perspectivas diferentes para hacer al hombre perfecto y darle un mayor conocimiento de la obra, de la sabiduría y la maravilla de Dios.

Extracto de 'Todo se realiza por la palabra de Dios' en "La Palabra manifestada en carne"

Durante los últimos días, cuando Dios se hace carne usa principalmente la palabra para llevarlo todo a cabo y que todo quede claro. Sólo en Sus palabras puedes ver lo que Él es; sólo en Sus palabras puedes ver que Él es Dios mismo. Cuando Dios encarnado viene a la tierra no realiza ninguna otra obra que no sea pronunciar palabras; por tanto, no hay necesidad de hechos, basta con las palabras. Esto se debe a que ha venido principalmente a hacer esta obra, a permitir que el hombre contemple Su poder y Su supremacía en Sus palabras, para que el hombre vea en ellas la humildad con la que Él se esconde y permitirle conocer Su totalidad en Sus palabras. Todo lo que Él tiene y es está en Sus palabras, Su sabiduría y todo lo maravilloso de Él están en Sus palabras. En esto te hace ver los numerosos métodos mediante los cuales Dios pronuncia Sus palabras. Durante todo este tiempo, la mayor parte de la obra de Dios ha consistido en provisión, revelación y trato con el hombre. Él no maldice a un hombre a la ligera, y hasta cuando lo hace se sirve de la palabra. Así, en esta era en que Dios se hace carne, no intentes verle sanar a los enfermos y echar fuera demonios otra vez; no intentes siempre ver señales, ¡no sirve de nada! ¡Esas señales no pueden perfeccionar al hombre! Hablando claramente: hoy, el práctico Dios mismo de la carne sólo habla y no actúa. ¡Esta es la verdad! Usa palabras para perfeccionarte, para alimentarte y para regarte. También usa palabras para obrar, y las usa en lugar de los hechos para hacerte conocer Su realidad. Si eres capaz de percibir este tipo de obra de Dios, es difícil ser pasivo. En vez de que os centréis en cosas negativas, deberíais enfocaros solamente en lo positivo; esto quiere decir que, independientemente de que las palabras de Dios se cumplan o de que se produzcan hechos, Dios hace que hombre obtenga vida de Sus palabras, y esta es la mayor señal de todas; aún más, es un hecho indiscutible. Esta es la mejor prueba a través de la cual tener conocimiento de Dios, y es una señal incluso mayor que las señales. Sólo estas palabras pueden perfeccionar al hombre.

Extracto de 'Todo se realiza por la palabra de Dios' en "La Palabra manifestada en carne"

Aunque Mis palabras puedan ser severas, todas se dicen para la salvación del hombre, ya que sólo estoy hablando palabras y no castigando la carne del hombre. Estas palabras hacen que el hombre viva en la luz, que sepa que la luz existe, que sepa que la luz es preciosa y, más aún, que sepa cuán beneficiosas son estas palabras para el hombre y que sepa que Dios es salvación. Aunque he dicho muchas palabras de castigo y juicio, no se han hecho en vosotros en acción. He venido a hacer Mi obra, a hablar Mis palabras y, aunque Mis palabras puedan ser severas, se dicen como juicio de vuestra corrupción y vuestra rebeldía. El propósito de que Yo haga esto sigue siendo salvar al hombre del campo de acción de Satanás, usar Mis palabras para salvar al hombre; Mi propósito no es dañar al hombre con Mis palabras. Mis palabras son severas para que se puedan obtener los resultados de Mi obra. Sólo por medio de obrar de esta manera puede el hombre conocerse a sí mismo y puede librarse de su carácter rebelde. El mayor significado de la obra de las palabras es permitirles a las personas poner la verdad en práctica después de haber entendido la verdad, lograr cambios en su carácter y alcanzar el conocimiento de ellas mismas y de la obra de Dios. Sólo el medio de obrar a través del habla puede permitir la comunicación entre Dios y el hombre; sólo las palabras pueden explicar la verdad. Obrar de esta manera es el mejor medio para conquistar al hombre, aparte de la declaración de las palabras, ningún otro método puede darle al hombre un entendimiento más claro de la verdad y de la obra de Dios y así, en Su última etapa de la obra, Dios le habla al hombre con el fin de hacerle accesible todas las verdades y los misterios que no entiende, permitiéndole conseguir el verdadero camino y la vida de Dios y así satisfacer la voluntad de Dios.

Extracto de 'Debes dejar de lado las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para traer la salvación al hombre' en "La Palabra manifestada en carne"

En esta era, Dios manifestará esta realidad entre vosotros: que cada hombre viva la palabra de Dios, sea capaz de poner en práctica la verdad, y ame a Dios fervientemente; que todos los hombres usen la palabra de Dios como una base y como su realidad, y que tengan un corazón lleno de veneración hacia Dios, y que, a través de la práctica de la palabra de Dios, el hombre pueda entonces ejercer el poder monárquico conjuntamente con Dios. Esta es la obra que Dios va a lograr. ¿Puedes continuar sin leer la palabra de Dios? En estos momentos hay muchos que sienten que no pueden pasar ni un día o dos sin leer la palabra de Dios. Ellos deben leer Su palabra todos los días, y si el tiempo no lo permite, les basta con escuchar Su palabra. Este es el sentimiento que el Espíritu Santo da al hombre y la manera en la que comienza a mover al hombre. Es decir, Él gobierna al hombre a través de palabras para que el hombre pueda entrar en la realidad de la palabra de Dios. Si después de tan solo un día de no comer y beber la palabra de Dios sientes oscuridad y sed, y te resulta inaceptable, esto es muestra de que has sido movido por el Espíritu Santo, y de que Él no se ha apartado de ti. Entonces, eres alguien que está dentro de esta corriente. Sin embargo, si después de uno o dos días sin comer y beber la palabra de Dios no sientes nada o no sientes sed y no te sientes movido, esto es muestra de que el Espíritu Santo se ha alejado de ti. Entonces esto significa que hay algo equivocado en tu estado interior; no has entrado en la Era de la Palabra y eres alguien que se ha quedado atrás. Dios usa la palabra para gobernar al hombre; te sientes bien si comes y bebes la palabra de Dios y, si no lo haces, no tendrás un camino a seguir. La palabra de Dios se convierte en el alimento del hombre y en la fuerza que lo impulsa. La Biblia dice que "el hombre no vivirá solo de pan, sino de cada palabra que salga de la boca de Dios". Esta es la obra que Dios llevará a su término hoy. Él hará realidad esta verdad en vosotros. ¿Cómo es que en el pasado el hombre podía estar muchos días sin leer la palabra de Dios y seguir comiendo y trabajando como siempre? ¿Y por qué este no es el caso en el presente? En esta era, Dios usa primordialmente la palabra para gobernar a todos. A través de la palabra de Dios, el hombre es juzgado y perfeccionado, y, luego, finalmente, es llevado al reino. Sólo la palabra de Dios puede proveer la vida del hombre, y sólo la palabra de Dios puede dar luz al hombre y un camino para la práctica, especialmente en la Era del Reino. Mientras comas y bebas a diario Su palabra sin abandonar la realidad de la palabra de Dios, Dios podrá hacerte perfecto.

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