Resulta que el Señor Jesús se aparecerá al hombre de esta manera cuando Él regrese…

Devocional cristiano | Resulta que el Señor Jesús se aparecerá al hombre de esta manera cuando Él regrese...
Al leer lo que dice la Biblia: "Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo" (Hechos 1:11). Muchos piensan que ya que el Señor Jesús ascendió al cielo en cuerpo espiritual después de Su resurrección, entonces, cuando Él venga, debería de aparecerse al hombre de misma manera. ¿Esta opinión se ajusta con la voluntad de Dios?
Aparentemente, el cuerpo espiritual del Señor Jesús resucitado es la misma imagen de Su encarnación, pero el cuerpo espiritual no está limitado por el mundo material, el espacio o el lugar. Aparece y desaparece a voluntad, para sorpresa y estupefacción de los hombres. La Biblia recoge algunos relatos de ello. Antes de ser crucificado, el Señor Jesús hablaba y obraba como un ser humano normal de carne y hueso. Al expresar la verdad, relacionarse con la gente o hacer milagros, la gente le consideraba totalmente normal. Lo que veía la gente era que, en verdad, la carne obraba, padecía el tormento y pagaba el precio. Al final, esa carne fue crucificada por los pecados del hombre, finalizando así la obra de redención de Dios. Esto está ampliamente aceptado. Pensad por un instante: Si el cuerpo espiritual del Señor Jesús hubiera realizado Su obra, ¿habría podido Él relacionarse y hablar normalmente con la gente? ¿De verdad habría podido padecer el tormento y pagar el precio? ¿Habría podido ser crucificado? No podría haber hecho nada de eso. Si Su cuerpo espiritual hubiera realizado Su obra, ¿habría podido relacionarse la gente tan fácilmente con Él? ¿Habría traicionado la gente su carácter pervertido? ¿Se habrían hecho alguna idea de Él? ¿Se habrían atrevido a rebelarse contra Dios y juzgarle a voluntad? Claro que no. Imposible. Todo el mundo está impregnado de una humanidad normal y sujeto a las limitaciones del mundo material, el espacio y el lugar. El proceso del pensamiento humano es también normal. Si el hombre entrara en contacto con la obra del cuerpo espiritual, quedaría aterrorizado presa del pánico. Llegaría a pensar de forma alocada y maniática. En tal situación, Dios tendría la presión de conseguir realizar la obra de salvación de la humanidad. Por ello, el resultado que consigue obrando con las normales limitaciones humanas supera con creces al que logra dentro del cuerpo espiritual. A lo largo de las eras, el pueblo elegido de Dios nunca ha experimentado la obra de Su cuerpo espiritual. Por supuesto, sería improcedente que el propio cuerpo espiritual expresara la verdad, se relacionara con la gente y pastoreara las iglesias.
La obra del juicio que Dios realiza en Su segunda venida en los últimos días utiliza la expresión de la palabra para purificar al hombre, salvarlo y perfeccionarlo; también tiene por objeto desenmascarar y eliminar a los hombres, analizándolos y clasificándolos para luego premiar a los buenos y castigar a los malvados. Si Dios se apareciera con Su cuerpo espiritual, todos los hombres, buenos o malvados, se postrarían ante Él; entonces, ¿cómo separaría a los buenos de los malos? Además, si Dios se apareciera en Su cuerpo espiritual, los hombres caerían presas del pánico y se formaría un caos en todo el mundo. En tal caso, ¿cómo podría Dios realizar con normalidad Su obra del juicio de los últimos días? Además, ¿cómo podría cumplir Dios Su plan de perfeccionar a un grupo de personas conformes a Su voluntad antes de la calamidad? Por tanto, en los últimos días, Dios aún debe encarnarse en el Hijo del Hombre, un ser humano normal. Solo así puede obrar y vivir en el mundo humano, y solo así puede expresar la verdad y juzgar al hombre y purificarlo de manera práctica para liberarlo de la influencia de Satanás, salvarlo y convertirlo en pueblo de Dios. ¡El Señor Jesús encarnado obró como un ser humano normal para lograr la redención de la humanidad! El cuerpo espiritual del Señor Jesús se apareció a los hombres solo para demostrar que el Señor Jesús era Dios encarnado. Lo hizo para fortalecer la fe del hombre. Así pues, el cuerpo espiritual de Dios solo vino a aparecerse, no a obrar.
Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.
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